
Y es que las cosas no podían seguir así, la crisis de vocaciones, tanto condón usado en Camposoto, tanta faldita corta, tanta misa vacía, tanto matrimonio civil, tanta gente universitaria, tanto laico quejándose de las riquezas templarias, tanto perroflauta melenudo diciendo cosas como que la crisis la paguen ellos… tanto infiel, no lo podían soportar.

Realmente somos unos desagradecidos y unos intolerantes, nos hemos negado a escuchar a Zapatero y a Mariano que nos decían que teníamos que entender los recortes y apretarnos el cinturón, que los mercados y los mercaderes no hacían el milagro de los panes y que los peces de los cinco continentes se habían agotado y al final han tenido que traer al jefe de los sotanillas, no con poco sacrificio económico, para que rece por nosotros y volvamos al redil que para eso tiene experiencia en buscar a las ovejas descarriadas.
Y a base de repartir hostias y mochilas han recompuesto la esperanza y la fe y la caridad y las arcas y las arcadas y cientos de miles de italianos jovencitos, de franceses jovencitos, de bolivianos jovencitos, de brasileños jovencitos y de españolitos y españolitas jovencitos, vuelven a casa por agosto convencidos de que los condones son malos, que hay que parir esclavos por amor cristiano, que mejor un rosario que un perroflauta ilustrado, mejor una catequesis que cultura porque los mansos son bienaventurados y verán a dios.
Menos mal que los cañaíllas que no hemos podido gastarnos 500 o 1.000 euritos para ir a los madriles, hemos tenido la suerte de ver al Sumo en cualquier cadena de televisión, hemos tenido procesión, aquí y en Cádiz, hemos conocido a nuestro concejal de barrio y hemos sido informados de algunos planes de Loaiza para hacer de La Isla una grande y libre.
Pues eso, que nos quieren mansos y sumisos que así somos mas gobernables, que no se puede consentir que los perroflautas se organicen en el parque para enseñarnos a ser limpios, que pretendan conservar Polvorines con la necesidad que tenemos de especuladores o que se exija transparencia en las cuentas y mucho menos pueden consentir al infiel Paco Frías con tanto articulito pagano ni al concejal comunista sentado en el pleno cual mosca cojonera e irreverente.

Hágase tu voluntad que a la nuestra la domestican a palos.