La responsabilidad es un valor que cada día está mas devaluado, es algo íntimamente ligado a la conciencia de las personas, así que, tal como está el patio, o cada vez hay menos conciencia o menos vergüenza o “los valores” ya solo pertenecen al ámbito de los bancos y los mercados.Aquí, parece que nadie es responsable de nada o al menos siempre encontramos a alguien a quien culpar de nuestros propios actos para eludir la responsabilidad y cuando no encontramos a ese alguien nos inventamos una entelequia, un algo a quien hacer responsable.

Resulta que cuando al máximo responsable de custodiar el dinero publico le mangonean
casi ocho millones de euros en sus narices se escurre el bulto y culpa al último de la fila, lo justifica en un exceso de confianza, se queda tan pancho, se lava las manos y a seguir cobrando por la cara de los contribuyentes.
Resulta que cuando los empresarios deciden que en otro sitio se puede ganar más porque los impuestos y la mano de obra es mas barata, ponen en la calle a miles de empleados, se van con la copla a explotar mejor y no pasa nada pues la culpa la tiene ese invento de la crisis, las subvenciones estatales y autonómicas se las han comido “por los servicios prestados” y nadie es responsable.
Resulta que cuando hacen falta cuatro o cinco plenos para que “se cumpla la legalidad” y unos cuantos trabajadores del fango puedan disponer de una subvención para regularizar su situación y crear puestos de trabajo, nadie se hace responsable del retraso de un largo año ni de los
12.000 euros al mes que nos cuesta la asistencia a plenos de los concejales.
Resulta que nos van a subir casi un 20% el recibo del agua pero la culpa es de esa cosa que se llama Junta de Andalucía y de no haberse cumplido durante dos años el convenio con Acuagest, pero los que no han cumplido siguen gobernando y siguen perteneciendo al
“Club de los 52.000”, y… ellos se lavan las manos.
Resulta que mientras que nosotros pagamos la recogida de basuras y la limpieza viaria, a la empresa concesionaria se le deben algo
más de diez millones de euros, el servicio cada día es peor, nadie sabe donde está el dinero que pagamos a pesar de tener carácter finalista y aquí nadie da explicaciones, nadie es responsable.
Resulta que algunos proveedores del ayuntamiento llevan más de
diez años sin cobrar, que las facturas sin consignación o lo que es lo mismo, bienes y servicios comprados fuera de presupuesto, ascienden a
8,6 millones de euros, pero… nadie sabe nada, incluso alguien espera con anhelo que alguna facturita esté “caducada” y al final, los responsables de pagarlas con intereses de demora, seremos los contribuyentes, ellos no son responsables y nadie les descontará nada de sus paguitas regalas.
Y resulta que a los bancos solo le debemos
82,6 milloncitos de nada, pero eso es pecata minuta, solo cabemos a casi
500 euros por isleño, los responsables seguramente serán los enanitos del bosque que se gastan demasiado en hacer regalitos a Blancanieves.
Pues eso, que no pasa nada, que los pactantes por la gobernabilidad, que son los

mismos que los pactantes por la estabilidad, seguirán trabajando por La Isla, unos nos crearán 5.000 puestos de trabajo que para eso son tan guena gente, los otros nos pondrán en valor a Camarón y rehabilitarán nuestros monumentos y nuestras estatuas, unos seguirán siendo el partido de San Fernando y de Blas Infante por
52.000 euritos cada uno y los otros nos plantarán 3.000 arbolitos y nos darán estabilidad, unos seguirán utilizando las recreaciones bicentenarias y la guardia salinera y los otros procesiones y museos cofrades, entre ambos contribuirán a no incrementar el paro manteniendo a sus inútiles pero indispensables cargos de confianza y a nosotros nos regalarán planes de austeridad y reajustes, que pa eso estamos.
Lo dicho, aquí nadie es responsable, salvo todos nosotros, los tontos y las tontas que se lo permitimos.