
Cuando el país está intervenido, económicamente e ideológicamente, por la ultraderecha más rancia, la iglesia más reaccionaria y los mercaderes, la sociedad currante está empobrecida y los niveles del paro esclavizante rozan las nubes, nos viene el sucesor de Arenita, beato Zoido, con su arenga dominical, "Es momento de colaborar lealmente y no de agitar” “Es momento de compartir las dificultades con todo los ciudadanos y no de convocar manifestaciones, porque todas las administraciones tenemos que hacer ajustes".

Cuando nos quieren hacer culpables de sus despilfarros y felonías, cuando nos criminalizan y desposeen de derechos y libertades, cuando nos tratan como mercancía, cuando nos estafan a diario y cuando a diario nos aprietan un poco más la soga en el cuello y en la cartera, nos viene el cantamañanas Zoido a pedir que santifiquemos a los inquisidores de los ajustes.
Cuando el señor de la vespa y las cadenas, camisa azul que antaño recorría los campus sevillanos repartiendo tortas y hostias sin consagrar a melenudos y progres, nos amenaza hoy con volver a la presidencia gaviotera provincial, nos viene el zampabollos a pedir que “compartamos dificultades”, ¡Que puñetas sabrá el lo que son dificultades!

Pues mire usted Sr. Zoido, cuando habéis convertido a las españas y a mi Isla en una explosiva coctelera, cuando desempleados, funcionarios, pensionistas, hombres, mujeres y jóvenes están que arden porque queréis acabar con todo, SI, es tiempo de agitación y no de sumisión, es la hora de salir a la calle, agitados, cabreados e insumisos.
Pues eso, que a la calle y usted y sus coreógrafos a su casa o ante los juzgados, (al de La Isla, no que ya vemos lo que tardan con lo del desfalco).