A mediados del siglo XIII comenzó a surgir un poblado en torno al Castillo de San Romualdo, que entonces era conocido como Logar o Lugar de la Ponte, después como castillo de Zuazo y en época árabe como alquería de Rayhana. Alrededor de este ribat y en torno al Real Carenero, atarazana situada junto al Puente Zuazo, se formó la actual ciudad de San Fernando, La Isla

5 de diciembre de 2008

Libertad de Conciencia


Son muchos los países en los que la libertad de conciencia o convicción no es respetada. Las ideas religiosas son privilegiadas frente a las creencias no religiosas y otras convicciones. Gozando, además, algunas religiones privilegios frente a otras, dependiendo del país en que nos encontremos.
En el caso de España, apenas hemos avanzado en el respeto a la Libertad de Conciencia y a la separación de las confesiones religiosas del Estado. Por el contrario, estamos asistiendo a un multiconfesionalismo que, lejos de eliminar los privilegios de que venía gozando la iglesia católica, trata de extenderlos al resto de confesiones religiosas, especialmente las monoteístas (islámica, evangélica y judía).
Y todo ello sin aceptar la existencia de otras muchas personas que se declaran sin creencias religiosas, agnósticos o ateos y que, según datos del CIS (2006), suponen un 20% frente a un 27% de católicos practicantes, o un 2% que se declara de otras religiones, siendo el resto indiferentes. Es más, los jóvenes de entre los 15 y los 24 años, el porcentaje de indiferentes, ateos y agnósticos superaba, en 2005, el 45% y el de católicos practicantes se situaba, tan sólo, en el 10% (Fuente: Informe Jóvenes Españoles 2005. Fundación Santamaría).
Europa Laica (www.europalaica.com) y el Observatorio de la Laicidad (www.laicismo.org), han detectado, entre otras, las siguientes vulneraciones del principio de laicidad: -Cuantiosas subvenciones a las iglesias (más de 5.000 millones de euros a la iglesia católica y 3 millones a las demás confesiones monoteístas). -Enseñanza religiosa confesional en todos los centros de enseñanza, impartida por catequistas pagados por todos. Algo que nada tiene que ver con una formación que incluya lo religioso como un aspecto más de la filosofía, sociología e historia y de nuestra cultura. El aumento de la financiación total, por parte del Estado, de centros educativos de exclusivo ideario católico. -Falta de normativa que ampare el derecho a darse de baja o apostatar de cualquier organización religiosa. -Presencia de símbolos religiosos que todavía permanecen en centros escolares y hospitales públicos, así como edificios administrativos, lugares todos ellos que deben ser de convivencia y respeto de todas las ideas o creencias, como así lo han afirmado los Defensores del Pueblo de varias comunidades autónomas. -Ceremonias de carácter civil con símbolos religiosos (como tomas de posesión de altos cargos). La presencia de autoridades públicas que representan a todos, en actos confesionales de una religión particular, así como católicos funerales de Estado). -Especial protección de las creencias religiosas en el Código Penal (Artículos 522 al 525) vulnerando el principio de igualdad. Y del incumplimiento por parte de fiscalía y de la judicatura, de la aplicación del artículo 515 de Código Penal, que trata de la prohibición del uso de técnicas de manipulación de la personalidad y que en algunos casos afecta a ámbitos relacionados con las confesiones religiosas.
Estas y otras situaciones tienen su fundamento en la pervivencia en España de un Concordato y unos Acuerdos, preconstitucionales, con la Santa Sede, que, junto a la Ley de Libertad Religiosa de 1980, sólo tienen en cuenta las creencias religiosas, en contra de lo dispuesto en el artículo 16 de la Constitución y la Declaración de Derechos Humanos y el Convenio Europeo de Derechos Humanos, que hablan de "garantizar la libertad ideológica, religiosa y de culto"

Ante esta situación el movimiento laicista exige:

-La derogación del Concordato y los Acuerdos con la Santa Sede, así como de la Ley de Libertad Religiosa.
-La promulgación, en su caso, de una Ley de Libertad de Conciencia que incluya las creencias religiosas como un aspecto más de las convicciones o ideas de la persona.
-Religión confesional fuera del ámbito escolar, así como todo tipo adoctrinamiento.
-La eliminación en el espacio público de los símbolos religiosos y la supresión de las ceremonias de Estado de carácter confesional, que deben convertirse en ceremonias civiles comunes a todos los ciudadanos.
-La eliminación de las subvenciones a las confesiones religiosas y el establecimiento de un sistema por el que los fieles de cada religión sufraguen los gastos de la misma.
-Una ley que garantice el derecho a darse de baja, apostatar y cancelar cualquier dato del registro de una confesión religiosa.
Para conseguir el avance hacia un Estado Laico, que respete toda convicción por igual y que no privilegie ninguna confesión, es necesario un movimiento laicista fuerte, por lo que llamamos a la unión de todos los laicistas en España con Europa Laica y sus organizaciones territoriales y grupos locales, para fortalecer el laicismo, defendernos de las vulneraciones a la Libertad de Conciencia y para trabajar e impulsar la emancipación laica y los derechos cívicos de todo ser humano.