A mediados del siglo XIII comenzó a surgir un poblado en torno al Castillo de San Romualdo, que entonces era conocido como Logar o Lugar de la Ponte, después como castillo de Zuazo y en época árabe como alquería de Rayhana. Alrededor de este ribat y en torno al Real Carenero, atarazana situada junto al Puente Zuazo, se formó la actual ciudad de San Fernando, La Isla

23 de agosto de 2009

La Isla agostada


No es porque estemos en el mes de Agosto con lo que de parón vacacional conlleva, La Isla lleva muchos años sesteando, de Enero a Diciembre, La Isla está agostada.

Oigo continuamente, entre amigos y paisanos, como coletilla, como sentencia, como epilogo a discusiones, en corrillos de esquina, que: “La isla está muerta…”, “anoréxica”, “pálida”, “lánguida”… y sobre todo: “apática”. Algunos encuentran respuesta rápida: “son los políticos que tenemos, que son unos “chuflas…” otros culpan al calendario: “Es que estamos en Agosto y ya se sabe…” y los mas, aducen al “pasotismo” de los cañaillas: “aunque nos roben ocho kilos, aquí nadie se mueve…” y quien lo está diciendo solo sale a la calle a por pan o al estanco.

Quizás todos tengan algo de razón, quizás exista todo un tutifruti de razones, pero lo cierto es que, La Isla está marchita y agostada y cuando digo “La Isla”, no me refiero a esa masa blanca de ladrillos y cal que se ve desde Chiclana, sino a sus habitantes, a esa Isla formada por cien mil cañaillas, a esa amalgama de almas amorfas y sin identidad, habitantes que no ciudadanos, moradores que no ejercen la ciudadanía.

Y es que como escribió Goytisolo, “un hombre solo, una mujer, así tomados de uno en uno, son como polvo, no son nada…”

No es casualidad, ese individualismo, esa indolencia, ese pasotismo que nos inunda, ese caña, así tomado, así sentido, de uno en uno, el que no ejerce… ha sido creado, ha sido fomentado, alguien se encargó de que así fuera y alguien se encarga de que así siga siendo… porque un caña pasota y apático, es un caña que no reivindica y que no da problemas.

A veces, se dice que, “tenemos lo que merecemos”, pero creo que no tenemos lo “que merecemos”, tenemos lo que somos y lo que somos lo hemos mamado secularmente, nacimos tras las tapias de los cuarteles y el sable marcó nuestro destino, nos alimentaron con velas e incienso, nos educaron marcialmente sumisos y desde los confesionarios nos guiaron por la senda de los bienaventuradamente mansos… Y los “chuflas” de los políticos que tenemos se encargan de que así siga siendo; A diario nos siguen dando nuestra ración, bendecida por curas y meapilas, procesión, idolatría, desfile, dependencia, oscurantismo, ignorancia, impuestos y desfalcos, paro y subvención, apoliticismo malintencionado y vasallaje, Debernardos irresponsables, Pedemontes pánfilas/cómplices/instadoras, Lopezgiles oportunistas/hacedoresdeastillasdearbolcaido…

Pues eso, que no es que sea Agosto, es que estamos agostados, pero también dicen que: “no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo resista…” Así que no perdamos la esperanza que, o reventamos o conseguiremos esa Ciudad 10, aunque sea en el 3010.

2 comentarios:

Juan Luis dijo...

Casi totalmente de acuerdo con lo que expones. Genial la ilustración. Yo también me he preguntado por qué l@s isleñ@s somos tan indolentes (creo que más que apáticos, la mayoría somos indolentes), algo que contrasta con la diligencia e industriosidad de algunos vecinos de nuestra zona (se me ocurren los casos de Chiclana o Jerez). Para empezar, tras treinta años de monarquía borbónica (que algunos se empeñan en llamar democracia), La Isla sigue careciendo de un tejido asociativo fuerte, y sin una sociedad civil fuerte los ciudadan@s somos presa fácil de polític@s trepas y oportunistas, como lo somos en la actualidad. Si las cosas no han cambiado en los últimos seis meses, el asociacionismo isleño es meramente testimonial, reduciéndose a una serie de asociaciones vecinales ávidas de limosnas municipales y ayunas de crítica e independencia, con la excepción de los miembr@s del Foro Ciudadanos Por la Isla y los integrantes de la Plataforma por las Responsabilidades Políticas.

Esto contrasta con la miriada de asociaciones de toda índole que florecieron durante la II República, y que sí se caracterizaban por su carácter reivindicativo. Tengo la teoría de que el pasotismo isleño encuentra su raíz en la bestial represión sufrida por los líderes de los partidos de izquierda, de los sindicatos, gremios y asociaciones tras el golpe de Estado de 1936 y la subsiguiente dictadura franquista. A partir de entonces, casi el único asociacionismo que subsistió y que medró y medra es el de hermandades y cofradías.

Creo que algo en el inconsciente colectivo cañaílla sigue alertando a los aborígenes de esta tierra sobre lo peligroso que es criticar (en el buen sentido)y llevar la contraria a las "autoridades".

Tampoco hay que desdeñar el hecho de que La Isla se acostumbró a vivir durante décadas al amparo de esa burbuja alimentada por la Marina, el Ejército, la Constructora y Bazán, cayendo en una dependencia socio-económica que no hemos logrado superar.

En definitiva la inmensa mayoría de l@s isleñ@s somos víctimas, en mayor o menor medida, de una mentalidad fatalista y pasota que se transmite (¿genéticamente?) de generación en generación. Resumiendo, creo es que cuestión de educación, y más concretamente de una carencia de educación para la ciudadanía. Porque es más cómodo que otr@s se partan la cara por nosotr@s y que otr@s nos saquen las castañas del fuego, sobre todo en agosto.

Anónimo dijo...

"...pero tu siempre acuérdarte de lo que un día yo escribí pensando en ti, como ahora pienso."
Con permiso y licencia de José Agustín Goytisolo.