A mediados del siglo XIII comenzó a surgir un poblado en torno al Castillo de San Romualdo, que entonces era conocido como Logar o Lugar de la Ponte, después como castillo de Zuazo y en época árabe como alquería de Rayhana. Alrededor de este ribat y en torno al Real Carenero, atarazana situada junto al Puente Zuazo, se formó la actual ciudad de San Fernando, La Isla

7 de junio de 2010

Lo de las pancartas, se lo deja a esos pesaos que forman plataformas.


Después de leer detenidamente los Estatutos de Asociaciones y Federaciones del movimiento vecinal más significativas de las ocho provincias andaluzas, incluida la nuestra, la de “Isla de León”, estas son algunos de los párrafos que se repiten literalmente en todos, bien como “objetivos” o como parte de la exposición de “obligaciones”:

Defensa de los intereses generales de los vecinos, en calidad de usuarios y destinatarios finales de la actividad urbanística, cultural, deportiva, educativa, sanitaria, de vivienda, social, económica, de consumo, de participación en asuntos de interés general de la ciudad, etc., fomentando las medidas participativas más adecuadas.

Informar y apoyar a los vecinos en todas las cuestiones que afecten a sus intereses generales.

Asumir la representación de los vecinos del ámbito territorial adoptando las resoluciones y llevando a término las actuaciones que por su importancia o interés les afecten individual o colectivamente, o a los intereses generales de la ciudad.

Vigilar y exigir que las administraciones públicas, en su respectivo ámbito de competencias, cumplan escrupulosamente con sus obligaciones con los ciudadanos.

Pues bien, bastaría con examinar solamente declaraciones, actuaciones, preocupaciones e intervenciones de los últimos tres o cuatro años de la Federación isleña para constatar que lo escrito en sus propios Estatutos, solo son frases de un modelo tipo que la administración de Justicia les exige para legalizarse como asociación o federación.
Solo es un formulismo legal, un brindis al sol, una pantomima obligada por ley para ejercer de todo lo contrario a esa “Defensa de los intereses generales de los vecinos”.
Basta con analizar las declaraciones y actuación posterior cuando el simulacro de gobierno municipal nos subió los impuestos y tasas durante dos años seguidos… su falta de respuesta obligó a que los isleños e isleñas constituyeran una Plataforma de oposición a las desproporcionadas subidas.

Bastaría con releer las hemerotecas para recordar las declaraciones de su presidente cuando nos enteramos por la prensa que habían saqueado las arcas municipales, ver la “preocupación” mostrada durante todo un año y pararse a ver la reacción de este dirigente vecinal (nunca mejor dicho pues siempre se dirige en sentido contrario) tras conocerse el informe de la Cámara, nunca abanderó y nunca se pondrá al frente de esa otra plataforma ciudadana que exige responsabilidades.

Por supuesto que hemos asistido a una vergonzante labor de “contención” o simplemente de pasotismo ante las quejas y reivindicaciones de distintas barriadas ante el abandono o la falta de servicios que padecen y más vergonzante aún cuando se trata de zonas que no tienen asociación propia o no están federadas en Isla de León.

Mientras, si hemos visto al presidente al otro lado de las pancartas, al lado del alcalde, en todos los actos de portadas periodísticas, en las fotos oficiales, incluso brindando con el irresponsable De Bernardo “Suerte Manolo”.
Piquito de oro cuando, obligado por las circunstancias de contertulios y lugares, manifiesta que el “Consejo no sirve” pero piquito cerrado para exigir Nuevo Reglamento y abanderar un proceso de sustitución del actual.

Para nada quiere oír hablar de Presupuestos Participativos, comparte con su alcalde la idea de que “para eso ya tenían 16 concejales para pensar” y ahora con “Ocho basta”, a el le sobra con que nadie le pise su protagonismo y exclusividad cuando se sienta con alcalde y concejales para “recibir información de donde invertirán los escuálidos dineros destinados a barriadas” el consensúa directamente con D. Manuel.

El bueno de D. Manuel que les mantiene locales reconvertidos en guichis y tallercitos de “sus labores” luz y agua, les fomenta cruces de mayo y verbenas y les permite cobrar ocho euros la hora a los chavales de la barriada por utilizar el campo de futbito para sus maratones y partiditos, campos de futbito municipales que les reporta el dinerito verbenero en vez de fomentar gratuitamente el ejercicio del deporte… Así ¿como va a encabezar protesta o exigencia alguna?

Es más cómodo, le reporta más satisfacción personal estar, chaqueta y corbata, en el palco de la carrera oficial o en los bicentenarios actitos, lo de las pancartas se lo deja a esos pesaos que forman plataformas.