A mediados del siglo XIII comenzó a surgir un poblado en torno al Castillo de San Romualdo, que entonces era conocido como Logar o Lugar de la Ponte, después como castillo de Zuazo y en época árabe como alquería de Rayhana. Alrededor de este ribat y en torno al Real Carenero, atarazana situada junto al Puente Zuazo, se formó la actual ciudad de San Fernando, La Isla

28 de enero de 2009

Los terrenitos de Defensa y “las buenas intenciones”


Indiscutiblemente, la desafectación de los terrenos ociosos de Defensa es de vital importancia para el futuro de La Isla en todos los aspectos.

Disponer de esos terrenos sería la clave para el único y posible desarrollo de nuestra ciudad, tanto económicamente, pues supondría la creación de muchos puestos de trabajo, la posibilidad de nuevas industrias, la construcción de viviendas y equipamientos y otros, importantes y necesarios.

Quizás por eso, conseguirlo, sería el mayor éxito político al que pueden aspirar los actuales gobernantes, tanto locales como de otras administraciones; no solo por la medallita al pecho que podrían colgarse y así perpetuar su estancia en los sillones, sino por lo que les supondría tener en sus manos la única posibilidad de crecimiento, hacer y deshacer a su antojo, con todas las “consecuencias colaterales…”

Y es que aunque el tema ya viene de lejos, fue durante las últimas elecciones municipales donde tanto el PA como el PSOE, dejaron bien patentes sus intenciones sobre “la futura utilidad” que tienen en cartera para las buenas hectáreas de Defensa y ambos soñaron con caribes isleños con los que especular.
Tanto unos como otros y siempre bajo el “bienintencionado” futuro isleño, andan a la gresca con toda la artillería de que disponen, disputándose el bocado; unos, porque para eso son los dueños, se permiten amagar con no sentarse a negociar y otro, el alcalde, jugando la baza, que por eso se adelantó, de la reserva de dominio y a la postre, lo único claro que tenemos los ciudadanos es que el bloqueo podría alargarse otros diez años, postergándose así, ese posible crecimiento.

Y digo yo, que si realmente, lo que les mueve son los intereses generales de La Isla y no los particulares y partidistas, sería sencillo llegar a un acuerdo para que podamos disponer de los ansiados terrenitos, tan fácil como que tanto el alcalde como la Junta de Andalucía firmaran el compromiso de no reservarse el dominio y luego sentarse con Defensa, en igualdad de condiciones y sin trabas ni chantajes, a negociar la desafectación total, para a continuación, esté quien esté gobernando y con la participación de los ciudadanos, se piense en la mejor forma de utilizar el nuevo suelo.

Pero claro, para ello habría que suponer y ya es mucho suponer, la “buena intención”, el talante democrático y la honestidad política de los actuales contendientes.
Me temo que mientras tanto, seguirán hipotecando el futuro de La Isla y alargando en el tiempo su desarrollo…

Termino como, en otras ocasiones, deseando que surja un fuerte Movimiento Ciudadano que sepa poner en su sitio a los especuladores.