A mediados del siglo XIII comenzó a surgir un poblado en torno al Castillo de San Romualdo, que entonces era conocido como Logar o Lugar de la Ponte, después como castillo de Zuazo y en época árabe como alquería de Rayhana. Alrededor de este ribat y en torno al Real Carenero, atarazana situada junto al Puente Zuazo, se formó la actual ciudad de San Fernando, La Isla

15 de agosto de 2008

Palabra de Dios



La Iglesia católica dice, en México, que la culpa de las agresiones sexuales es de las mujeres, que van provocando

Publicado en: inSurGente.- www.insurgente.org (Viñeta de: SoniaXX)

La Iglesia católica ha llamado a las mujeres mexicanas a dejar de lado prendas pequeñas, escotadas y ajustadas a fin de recuperar el pudor para evitar agresiones sexuales.

La Iglesia católica mexicana lanzó una dura crítica a la moda actual y llamó a las mujeres, sobre todo a las más jóvenes, a dejar de lado prendas pequeñas, escotadas y ajustadas a fin de recuperar el pudor para evitar agresiones sexuales.

En una reflexión con miras al Encuentro Mundial de las Familias que se llevará a cabo en México en enero de 2009, la página de la Arquidiócesis Primada hizo un análisis de la moda actual entre las mexicanas y cómo, en su opinión, ha atentado contra el pudor.

Esta reflexión, firmada por el sacerdote Sergio G. Román, explica que antaño las jóvenes mexicanas llevaban faldas largas y que los varones sólo alcanzaban atisbar sus piernas cuando llovía.

"Ya no se necesita esperar a que llueva para ver los tobillos de las muchachas: ahora usan minifaldas, ombligueras, mayones (calzas) y bikinis. Las revistas y los periódicos muestran, como si fuera la cosa más natural, mujeres sin ropa, y no se diga el cine y la televisión. ¿Ya no hay pudor?", cuestionó el religioso.

Más adelante, aseguró que muchas jóvenes "educadas en el valor del pudor", se sienten incómodas con las ropas de moda y a menudo se les ve bajarse la falda o taparse el escote y evitar "ser objeto sexual para los mirones que las rodean, "violándolas con la imaginación".

"El pudor es reservar para el ser amado esos incentivos sensitivos y placenteros que llevan a tener hijos. (...) El pudor se aprende en el hogar. El pudor también es un valor que se debe enseñar a los niños, no sólo a las niñas", añadió la reflexión.

Por último, para evitar ser blanco de "agresiones sexuales", la Iglesia recomendó a las mujeres no usar "ropa provocativa", cuidar "miradas y gestos", no permanecer a solas con un hombre, "aunque sea conocido", no admitir "pláticas o chistes picantes", no permitir familiaridades del sexo masculino y pedir ayuda cuando se sospeche de una "mala intención".