A mediados del siglo XIII comenzó a surgir un poblado en torno al Castillo de San Romualdo, que entonces era conocido como Logar o Lugar de la Ponte, después como castillo de Zuazo y en época árabe como alquería de Rayhana. Alrededor de este ribat y en torno al Real Carenero, atarazana situada junto al Puente Zuazo, se formó la actual ciudad de San Fernando, La Isla

27 de septiembre de 2008

27 de septiembre de 1975



Recordando a los cinco últimos fusilados de la dictadura franquista al cumplirse 33 años de su asesinato

Angel Otaegui Echevarria, José Humberto Baena Alonso, Ramon Garcia Sanz, José Luis Bravo Solla y Juan Paredes Manot

En la madrugada del 27 de septiembre de 1975, cinco antifascistas eran fusilados en Madrid, Barcelona y Burgos, en cumplimiento de las penas de muerte dictadas en los correspondientes consejos de guerra sumarísimos, celebrados muy pocos días antes, entre el 28 de agosto y el 19 de septiembre.
Todos los fusilados fueron brutalmente torturados durante su detención, torturas que por cierto denunciaron. Los responsables policiales de aquella operación fueron personajes bien conocidos como el comisario Roberto Conesa y Antonio Gonzalez Pachecho, alias ''Billy el niño'', reconocidos torturadores.
En el proceso, los tribunales militares, no respetaron ni la propia legalidad franquista, querían muertos, rápidamente y a cualquier precio, que sirvieran para dar una lección al movimiento popular antifascista en ascenso en aquellos momentos.
Las ejecuciones en el amanecer del 27 de Septiembre fueron una auténtica orgía de sangre.

El padre de uno de los fusilados, Xose Humberto Baena, pidió a través de una carta a Juan Carlos, clemencia para su hijo, la respuesta a través del jefe de su casa militar (Alfonso Armada), fue la de que nada se podía hacer.

Juan Carlos era en aquellos momentos el 2º en la jerarquía del régimen franquista, y ya había sido Jefe de Estado interino por enfermedad de Franco, probablemente hubiera podido evitar aquellos crímenes, pero no solo no movió un solo dedo para ello si no que estuvo con Franco el uno de octubre de 1975 en el balcón del palacio Real, en la última concentración de apoyo al ''Generalísimo''en la Plaza de Oriente, que tenía como finalidad la celebración de las ejecuciones que pocos días antes se habían realizado.

Esta es una parte de la última carta que Xose Humberto Baena envio a su familia:
'' Papá, mamá... me ejecutarán mañana, quiero daros ánimos. pensad que yo muero pero que la vida sigue. Cuando me fusilen mañana pediré que no me tapen los ojos, para ver la muerte de frente. Que mi muerte sea la ultima que dicte un tribunal militar. Ese era mi deseo. Pero tengo la seguridad de que habrá muchos mas. ¡Mala suerte! una semana más y cumpliría 25 años. Muero joven pero estoy contento y convencido''
IZCA